He visto de frente la vergonzosa estancia en la comodidad. Me quemó hasta los huesos reconocer que no he movido mi vida extra-ordinariamente. Que mis palabras han dicho más de lo que mis actos muestran.
Es tiempo de iniciar el cambio. El mensaje que me has enviado Dios, sé por qué lo hiciste. No basta con querer, con pretender, con intentar. La intención no importa cuando lo que estoy creando es una mierda. Lo que importa es lo que el mundo está recibiendo de mí, sobre todo las personas que me rodean.
¿Qué estoy haciendo hoy para que el mundo al que llegué sea mejor de como lo encontré? ¿Qué estoy haciendo hoy para que mi visión se vuelva una realidad en esta vida? ¿Qué estoy hoy haciendo para ser la persona que "alguien" admire y desee para la eternidad? ¿Qué estoy haciendo hoy para ser la mejor versión de mí, y darme así a los demás, para potencializar mi vida, inspirar a otros a hacerlo también con la suya, y ser feliz?
Día 1. Desapego.
Yo no soy dueña de las personas, ni de sus sueños y sus deseos. Pero si hay alguien que quiere compartir conmigo, merece darle mi 100%.
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