mayo 31, 2010

experimentando..

Ayer me topé con uno de esos momentos en los que me siento impotente como nunca. Fue una sensación de miedo, de enojo, de explosión, de frustración. Un ardor en el estómago, un dolor en el pecho, ganas de golpear, ganas de gritar, y el imprescindible deseo de llorar a lágrima suelta.
Hace ya casi un año que esa sensación no me visitaba.

Hoy reconozco que está en mi cambiar las cosas. Recuerdo lo que aprendí: si ha de ser, depende de mi, sólo requiero tener la intención clara.

Entre mayor luz se puede revelar, más complicado parecerá hacerlo. Sin embargo, depende de mi.


(Qué difícil es mantenerme firme, no flaquear y rendirme ante los momentos oscuros que, sin dudarlo, vienen a mi)

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